miércoles, 1 de mayo de 2013

#Capítulo 18

Venganza ¿Venganza contra quién? Nicholas se había pasado lo que quedaba de noche en vela pensando, hilando lo que ya sabía y cambiando de perspectiva las cosas, venganza contra los Wang pero ¿Qué tenía que ver él? Que tenía que matar a toda la familia y no lo hizo, no del todo. Su mente se queda perdida en su mundo mientras que intenta obtener una solución digna de mención, tan ensimismado estaba que no se percató que desde una de las dos camas Akemi seguía despierta y lo observaba cerrar los ojos e intentar concentrarse en lo que hacía, aunque, de vez en cuando, Snurf que al parecer no dormía, le tiraba algo para que le hiciera caso. <<Pero él no me quiere>> piensa Akemi sin saber que desde que cortaron Nicholas no se ha podido de quitar la cabeza a la humana, a la que quiere con todo su corazón.
- ¡Nick! Vete a dormir, no me dejas si no paras de pasearte por toda la habitación - refunfuña Will desde una cama con dosel que colocó casi ocupando el poco espacio que quedaba libre con las otras dos camas.
Nicholas gruñe al escuchar por el nombre con el que lo llama su hermano y se disculpa, luego se mete en la cama con Snurf sentado a los pies arañando la madera con una afilada uña. A su lado Akemi se hace la dormida.
- ¿Tampoco puedes dormir? - le susurra a Akemi con los ojos entrecerrados. Akemi los abre muy despacio y niega con la cabeza mientras intenta contener los latidos de su corazón y su respiración, ella sabe que él lo escucha. Nicholas entrecierra los ojos y observa como su cuerpo se pone en tensión - Siento haber dicho que no te quería.
- No tienes por qué disculparte de algo que no puedes remediar - Akemi siente que le arden los ojos, no quiere decirle lo que tiene que sentir o no, aunque le duela en el alma que sus sentimientos no sean los mismos.
- Me siento culpable. Te mentí. Claro que te quiero, por supuesto que te amo, que no dejo de pensar en ti, que desde que estuve contigo pienso que el sol brilla con más fuerza y por la noche se cambia por la luna para verte dormir y contemplar tu belleza. Pero lo hice porque te quiero. - Nicholas le acaricia el brazo y Akemi siente un escalofrío ¿Estaré soñando? piensa ella - Estar conmigo significa estar condenado a sufrimientos, a enemigos y daños de los que no tienes la culpa. Y nunca me perdonaría que alguien te hiciera daño. Al menos, si no estoy contigo, puedo protegerte y esperar que no me ames y que no sufras si yo muero. Pero el otro día... Cuando me dijiste que me querías... todo mi cuerpo necesitaba de tus labios y de tu cuerpo, necesitaba que otra vez fuéramos lo que fuimos. Seré un egoísta al pedirte el resto de tu vida, hasta que todo acabe y vague por el mundo lamentando la pérdida de la persona a la que más he amado en las últimas décadas... Solo he amado a tres mujeres en mi vida... pero creo que eres la cuarta... o, al menos, así lo siento ahora. - Akemi no dice nada, no quiere decir nada por temor a despertarse y que aquello fuese una simple broma. Solo hasta que Nicholas se fue acercando poco a poco a ella no supo que verdaderamente hablaba en serio. La amaba. El primer contacto con sus labios fue breve, el segundo dulce y, el tercero, apasionado. Se echaban mucho de menos, se necesitaban físicamente. Tanto que ni se dieron cuenta de las quejas de Snurf que los observaba desde el pie de la cama. De repente se encontraron en la cocina del apartamento. Will había cambiado de sitio la cama para que no les molestasen y había dejado a Snurf allí, al mirar a su alrededor Akemi tuvo que reprimir una carcajada la cocina estaba repleta de velas rojas prendidas y desde una radio sonaba una melodía que incitaba la sensualidad. <<Will...>> pensaron los dos a la vez y siguieron besándose, desprendiéndose de sus ropas y enamorándose hasta el fin de sus días. Si ya le enamoraba como la besaba, como la tocaba, como sabía cuales eran sus debilidades, como respiraba.... pensó Akemi... entonces cómo le hacía el amor ya la llevaba hasta las estrellas y se perdía en un mundo en el que solo existían ellos dos. Su primera vez y era con el chico, hombre, vampiro al que amaba...

No hay comentarios:

Publicar un comentario