Nicholas se despertó de un sueño en el que le clavaban una estaca en el corazón y la que le asesinaba era la persona que dormía abrazada a su cuerpo en la inmensidad de la noche. Todavía no había amanecido cuando Nicholas sintió de nuevo aquella punzada en el pecho. Alarmado se levantó cuidadosamente de la cama para que Akemi no se despertara de un dulce sueño y, después de ponerse los pantalones, se dirigió al salón dónde se encontraban Lucius, Naomi, Will y Snurf. Snurf Estaba sentado en el suelo mirando a la nada. Todo parecía normal excepto porque su compañero se encontraba despierto con el mismo rostro alarmado, solo duró un momento hasta que ambos suspiraron y sonrieron. Solo duró un momento hasta que Nicholas volvió a sentir la punzada, mucho más fuerte de lo que antes había sido. Lucius con el rostro encogido observa a Snurf que sigue mirando a la nada ausente y, con el agudo oído de Nicholas podía oír como murmuraba palabras en el aire.
- Will... - consigue pronunciar mientras que cada vez son mas intensas. Llega un momento en que cae de rodillas y consigue sacar aire de sus pulmones - ¡Will!...
El mago se levanta de un respingo pero, por desgracia, no es el único y la niña también ha escuchado el grito de Nick. Por desgracia, el gnomo se da cuenta y dirige su mirada a la pequeña Wang, pero una mueca de dolor le hace apartar la mirada ¿Qué ocurre? se pregunta Nicholas ¿Will? Pero Will está tan asombrado como él. Nicholas aprovecha la debilidad del fantasma y se lanza encima aprovechando su debilidad. Will, al despertar de su asombro lanza unas chispas rojas de sus dedos y Nicholas sale disparado lejos del cuerpo del pequeño ser que ha sido atrapado en una pequeña jaula transparente de la que no puede huir.
- ¿Qué ha sido eso? - dice Lucius cuando las punzadas paran.
- Snurf no puede hacerle daño a Nicholas - responde William - pero en este caso era a Lucius al que atacaba. Lo que no entiendo es como Naomi lo a detenido. Es imposible, a no ser que sea una maga.
- Pero es imposible que sea una maga - interviene el vampiro - ella es un Vampiro, no pude beber su sangre. Además crece y aprende mucho más rápido que un niño normal.
La niña observa al gnomo. Llevaba haciéndolo desde que llegó aquel ser. Snurf pataleaba contra el cristal y despotricaba. En el suelo, a unos metros de él había un libro abierto, Nicholas lo alcanzó y leyó en voz alta para que los demás lo oyeran.
- Este hechizo desatará los lazos más fuertes que pueda tener una persona, pero tenga cuidado si lo usa no podrá desatar el que desea, se desarán todos y cada uno de ellos matando a todo ser que se desate menos al que pronuncie estas palabras... - Nicholas levanta la vista a Lucius
- En pocas palabras - dice Lucius - Quería romper tus lazos...
- No - le interrumpe William - quería romper los tuyos Lucius, él no le puede hacer daño a Nicholas... La pregunta de verdad es Naomi, ¿Qué es?
- ¿Qué es todo este escandalo? - Todos miran a la puerta y Akemi, vestida solo con un fino camisón de seda se acerca a ellos y ve como aquel ser se revolvía en su celda.- ¿Qué a ocurrido?
- Ha intentado matar a Nicholas - contesta Will - y de paso también a Lucius, pero Naomi al despertarse lo ha mirado y lo a dejado muerto de dolor... y no es un vampiro por cierto. - Akemi se acerca a su hermana y la abraza con fuerza. Nicholas las observa con rabia, una niñita le a salvado la vida al mayor de los asesinos.
- ¿Estáis bien? ¿Qué vais a hacer con él?... - dijo señalando al ser de piel verdosa.
- Pues, de momento, llamar a sus mayores enemigos los que llevan años en guerra con ellos, los expertos en aniquilarlos - Nicholas habla, pero no la mira a ella, mira a su compañero, al que ha estado a punto de perder- las hadas.
El corazón de Nicholas da un vuelco cuando Akemi le mira, con su hermana entre los brazos. Debe resolver un misterio y mantener a aquellas personas a salvo y espera que su amor por aquella muchacha no lo distraiga aunque sin él, no tendría fuerzas de seguir adelante, no sabiendo que ella le ama.
- De acuerdo, yo voy a por las hadas - Nicholas suspira al decirlo - y haber si ellas me ayudan, espero que no sean rencorosas.
- Nicholas, sabes que te acompañaré pero de todos modos, no tienes por qué hacerlo - mira a Lucius, a Akemi a Naomi y le vuelve a mirar a él.
- Tengo que hacerlo y de paso hacer algo que debí haber echo hace mucho tiempo.
- Will... - consigue pronunciar mientras que cada vez son mas intensas. Llega un momento en que cae de rodillas y consigue sacar aire de sus pulmones - ¡Will!...
El mago se levanta de un respingo pero, por desgracia, no es el único y la niña también ha escuchado el grito de Nick. Por desgracia, el gnomo se da cuenta y dirige su mirada a la pequeña Wang, pero una mueca de dolor le hace apartar la mirada ¿Qué ocurre? se pregunta Nicholas ¿Will? Pero Will está tan asombrado como él. Nicholas aprovecha la debilidad del fantasma y se lanza encima aprovechando su debilidad. Will, al despertar de su asombro lanza unas chispas rojas de sus dedos y Nicholas sale disparado lejos del cuerpo del pequeño ser que ha sido atrapado en una pequeña jaula transparente de la que no puede huir.
- ¿Qué ha sido eso? - dice Lucius cuando las punzadas paran.
- Snurf no puede hacerle daño a Nicholas - responde William - pero en este caso era a Lucius al que atacaba. Lo que no entiendo es como Naomi lo a detenido. Es imposible, a no ser que sea una maga.
- Pero es imposible que sea una maga - interviene el vampiro - ella es un Vampiro, no pude beber su sangre. Además crece y aprende mucho más rápido que un niño normal.
La niña observa al gnomo. Llevaba haciéndolo desde que llegó aquel ser. Snurf pataleaba contra el cristal y despotricaba. En el suelo, a unos metros de él había un libro abierto, Nicholas lo alcanzó y leyó en voz alta para que los demás lo oyeran.
- Este hechizo desatará los lazos más fuertes que pueda tener una persona, pero tenga cuidado si lo usa no podrá desatar el que desea, se desarán todos y cada uno de ellos matando a todo ser que se desate menos al que pronuncie estas palabras... - Nicholas levanta la vista a Lucius
- En pocas palabras - dice Lucius - Quería romper tus lazos...
- No - le interrumpe William - quería romper los tuyos Lucius, él no le puede hacer daño a Nicholas... La pregunta de verdad es Naomi, ¿Qué es?
- ¿Qué es todo este escandalo? - Todos miran a la puerta y Akemi, vestida solo con un fino camisón de seda se acerca a ellos y ve como aquel ser se revolvía en su celda.- ¿Qué a ocurrido?
- Ha intentado matar a Nicholas - contesta Will - y de paso también a Lucius, pero Naomi al despertarse lo ha mirado y lo a dejado muerto de dolor... y no es un vampiro por cierto. - Akemi se acerca a su hermana y la abraza con fuerza. Nicholas las observa con rabia, una niñita le a salvado la vida al mayor de los asesinos.
- ¿Estáis bien? ¿Qué vais a hacer con él?... - dijo señalando al ser de piel verdosa.
- Pues, de momento, llamar a sus mayores enemigos los que llevan años en guerra con ellos, los expertos en aniquilarlos - Nicholas habla, pero no la mira a ella, mira a su compañero, al que ha estado a punto de perder- las hadas.
El corazón de Nicholas da un vuelco cuando Akemi le mira, con su hermana entre los brazos. Debe resolver un misterio y mantener a aquellas personas a salvo y espera que su amor por aquella muchacha no lo distraiga aunque sin él, no tendría fuerzas de seguir adelante, no sabiendo que ella le ama.
- De acuerdo, yo voy a por las hadas - Nicholas suspira al decirlo - y haber si ellas me ayudan, espero que no sean rencorosas.
- Nicholas, sabes que te acompañaré pero de todos modos, no tienes por qué hacerlo - mira a Lucius, a Akemi a Naomi y le vuelve a mirar a él.
- Tengo que hacerlo y de paso hacer algo que debí haber echo hace mucho tiempo.