miércoles, 1 de agosto de 2012

#Capítulo 9


 EN ESTE CAPÍTULO, EL FINAL NO SE CONTARÁ SINO QUE APARECERÁN UN TIEMPO DESPUÉS, CUÁNDO LO LEAN LO ENTENDERÁN...
Nicholas se queda dormido junto a Akemi, él también estaba cansado, y la luz del día le pesaba demasiado. Aunque dormir solo le trajo el recuerdo de la muerte de sus padres, aunque no fue eso lo que invadió su sueño, fue ver cómo su hermana se convertía ante sus ojos, cómo tenía que calmarla, le había dicho a sus otras hermanas que sus padres se habían ido de viaje y que volverían en unas semanas, al final los que nos fuimos en unas semanas dejando a mis hermanas fuimos yo y Wendoline que más tarde cada uno seguiría por su lado y yo me iría a Berlín. El muchacho abre los ojos lentamente y se encuentra con los ojos oscuros de una chica preciosa mirándole. Nicholas se queda en silencio observándola con sus ojos castaños analizando cada rasgo de su bello rostro.
- Buenas noches- el chico frunce en ceño- has dormido todo el día y ya es de noche.
- El día me cansa demasiado- sonríe y alza la mano a su rostro.
- Dime una cosa, tengo curisidad- dijo ella alzando su mano a su rostro y entrelazándolas con las de nicholas.- ¿Te has enamorado alguna vez?
- Claro, de la cultura de diferentes países, de comida que nunca me sacian, de programas televisivos...
- En serio- dice ella apartando la mirada.
- Un par de veces- se pone muy serio- pero siempre se van, siempre te dejan de lado...
- ¿y no pensaste en transformarlas?¿No te lo pidieron?- dice devolviendo a Nicholas la mirada.
- Si bueno, en 122 años me he enamorado de unas tres chicas, con una de ellas nunca hablé de la posibilidad, con la segunda era una constante pelea de porqué no la transformaba y con la tercera... llegamos a casarnos pero ella no quería, lo mencionó un par de veces que no quería, que quería envejecer, pero yo no podía darle ni hijos y por lo tanto tampoco nietos, así que la presión pudo con ella y se suicidó. Pero muchos creían que era mi madre puesto que cuando murió ella envejeció casi el doble de la edad en la que morí...
- Entonces no puedes tener hijos- negó con la cabeza.
- La maldición concierne a uno mismo, no a tus descendientes...
- Entonces Naomi...- soltó una carcajada...
- no exactamente, veamos, es hija de un vampiro pero porque tubo relaciones cuando ya estaba embarazada y durante la relación ella bebió de su sangre. Convirtió a la hija de otro en su hija, es un truco para que la raza siga, pero uno no puede procrear de la forma tradicional. Y hablo desde la experiencia, lo intenté con mi esposa y no pude... así que si quieres huir ahora que aún estas a tiempo, no te juzgaré ni te lo echaré en cara.
- No, no creo que pueda huir de ti... pero lo siento...- Nicholas negó con la cabeza.
- no lo hagas, no tienes porqué. De todas formas nunca les hubiera permitido se se convirtieran, es una experiencia inhumana que nadie debería experimentar y los que desean experimentarla luego se pasan el resto de la eternidad arrepintiéndose de sus actos sinceramente seria mejor morir.- ella se queda en silencio y se sienta, lleva puesta la ropa que se había quitado cuando volvió Nicholas. Tiene la mirada fija en la pared de en frente.
- y porqué no te has suicidado si tan horrible es...- dice Akemi.
- Por miedo- ella le mira sorprendida- hasta el asesino mas duro tiene miedo a la muerte, por no saber que hay detrás, oscuridad, el infierno, vida eterna en otro mundo, reencarnación... hay muchas posibilidades- ella vuelve a poner la vista en la pared.
- Reencarnación- dice en un suspiro- ya bueno y Lucius que dice con todo esto. Él ha vivido tus romances, ¿no está harto de que te enamores, la pierdas y después nadie te pueda consolar excepto él? ¿O que cada vez que diga algo que te dijo alguien que vivió hace más de un siglo te comportes como si te hubieran clavado un cuchillo en el corazón?
- Él no sabe lo que te he contado Akemi, él nunca a tenido que consolarme porque nunca supo nada. Cuando estuve con esas chicas le hice creer que estaba con ellas por diversión, que no me importaban, por eso cuando murieron tuve que aguantar y fingir ante sus ojos, para no herirle. El tener un mago a tu lado, ser elegido para que te proteja es complicado, él es como un padre para mí, también un amigo pero más que otra cosa es la única persona a la que no podría soportar ver sufrir. Nunca le conté nada sobre mi vida mas oscura por eso, cuándo me encontró le dije que yo era huérfano, no tenía padres y sólo una hermana, la que se convirtió que no era mucho más joven que yo. Algún día le contaré la verdad, pero todavía no estoy preparado para decírselo.- ella mira a nicholas, se vuelve tumbar a su lado y le besa. Él con un movimiento rápido se sube sobre ella agarrándole las manos sobre la cama firmemente y empieza a besarla en los labios, en el cuello, su clavícula...

No hay comentarios:

Publicar un comentario