- Lucius ven, corre- en poco tiempo Lucius estaba a su lado,
contemplando sorprendido a la niña de cabello oscuro y ojos rasgados.
Sus mofletes eran prominentes y parecía de origen chino y tenís un
flequillo que le caía sobre los ojos- mira que tenemos por aquí....
- ¿De dónde ha salido esta niña? - lo miró incredulo- vale vale, no
lo sabes. Ahora mátala, te ha visto en forma de ataque...- la niña se
apegaba contra la pared de el armario
- ¿Qué?¿Pero cómo voy a matar a una niña? Está contra mis principios
matar a niños y mirala, está muerta de miedo ¿o tu podrías matarla?- se
acuclilló a su lado- Me llamo Nicholas Carrington ¿Puedo saber su nombre
bella dama?- le agarró una mano, le temblaba con violencia y le basó el
dorso.
- Me llamo Naomi Wang... señor...- dijo en tono bajo, pero parecía que ya no estaba tan asustada- Carrington.
- Ante todo belleza... no se equibocaron al ponerte tan bello nombre
señorita Wang, dejeme presentarle a un gran amigo, Lucius Rangmore,
tranquila, vamos a hacerte daño, sal de ahí- Nicholas le tendió la mano y
la niña le agarró la mano, seguía temblandole la mano pero ya menos. La
niña salió de el armario. La niña se quedó muy quieta, tenía las
mejillas sonrosadas. Sonreí con ternura.- Y digame jovencita, que hacía
en esta habitación ¿Se ha perdido?- la niña negó con la cabeza.
- No señor Carrington... mi hermana me trajo aqui- se sentó en el
borde de la cama prestando atención a cada palabra que desprendía de su
boca- Vinimos a la ciudad tras perder a nuestros padres y, decía que era
muy importante encontrar unos documentos que eran suyos y que yo debía
encontrarlos y salir de su habitación antes de que me encontrara. Pero
no encontré nada.
- No, y te voy a contar por qué- Lucius quiso quejarse pero Nicholas
le calló con una mano- pero ahora mismo me vas a decir dónde está tu
hermana y como se llama, te prometo que no le haremos ningún daño
querida...
- En la calle de Las iglesias Extramuros...- dijo apartándole la
mirada al vampiro. La niña iba con un vestido blanco y unos leotardos
parecía la niña de las nieves.
- Eso está a mas de veinte minutos en choche Nicholas- dijo Lucius cuando por fin consiguió hablar.
- ¿quién ha dicho de ir en coche?- le tendí una mano a Lucius y otra a
Naomi- ¿Preparada?- Naomi miraba su rostro con cautela, apenas le
conocía pero confiaba en él y todo gracias a su encanto de vampiro.-
cierra los ojos y respira hondo.
La niña obedeció y Lucius miro al chico atónito, no estaba
acostumbrado a verle tratando con niños y eso, en una parte de su
corazón le fascinaba, que la única debilidad de un ser tan poderoso como
Nicholas fuera una niña pequeña. Un segundo después cerró los ojos y
penso en aquella calle y lo que hubiera en ella en relación con la niña.
Aparecieron los tres en un salón casi sin amueblar, solo son un colchón
hinchable, una mesita con un pequeño televisor y cajas de comida a
domicilio por todas partes, además de papeles por doquier. Nicholas se
acercó a un montón, el que estaba más cercano y había una foto de ropas
despojadas sobre arena y cenizas alrededor. Y un móvil hecho trizas al
otro lado de la foto. Siempre lo hacía para evitar que le localizasen.
Abajo de esa foto había montones de papeles escritos con montones de
nombres, muchos le eran conocidos, otros no sabían de su existencia.
- ¡Akemi!- Una muchacha salía de una habitación y corría directa a la
niña, Nicholas sin dudarlo un segundo se interpuso entre ambas
cortándole el paso a la chica de reencontrarse con su hermana.
- ¿ Dónde crees que vas?- negó con la cabeza- así que me espías, me
persigues y después me mandas a tu hermanita a por mas información ¿Y
esperas que te debuelva a tu hermana con tanta facilidad? no, ahora
vamos a hablar tranquilamente y me vas a contar cada pequeña información
que necesite saber.
- Alejate de mi hermana sucio monstruo con traje- Nicholas se percató en aquel instante de que su traje seguía roto.
- Sabes, tengo traje, está algo sucio, pero procuro no ser ningún
monstruo...quizá tengas razón, pero para calmar tu preocupación tengo
cierta debilidad por tu hermana.- sonrió Nicholas, Lucius permanecía
observando junto a la niña, agarrándole por el hombro- ahora portate
bien y siéntate. Lucius ya sabes lo que hacer con todos esos papeles-
Lucius dejó a la niña y se acercó a los papeles, Nicholas cerró junto a
Lucius los ojos un instante, Los papeles volaron por toda la habitación y
ardieron en un segundo en el aire carbonizandose antes de llegar al
suelo.
- ¡No!- gritó Akemi- ¡¿Pero que has hecho imbécil?!- dijo muy cabreada- han sido años de investigación.
- Que ahora se almacenan en mi mente y en la de Lucius. Y ahora sé
todo lo que tu sabes ¿No es así señorita Wang?- la muchacha miró a su
hermana- La pequeña Naomi estará bien, y ahora quiero saber porqué
querias saber tanto de mi.
- Para saber a quien matabas- Nicholas alzó una ceja- y comprobar que no era a mi a la que intentabas matar...
- Akemi Wang...- dijo Lucius en tono bajo- me suena el nombre... -
hubo un largo silencio- ¡Dios ya se porqué me suena! Te acuerdas de que
hace algo mas de una decada estubimos en otra misión, en Beijing, tu
presa era Katashi Wang y su esposa Sakura Wang, apellido de soltera
Kanada... nos envió a por ellos Alexei Di Mateo, no tengo ni idea por
qué un hombre italiano querría matar a unos padres de familia, más
teniendo en cuenta de que creo estar seguro de que Di Mateo nos encargo
para una fecha cercana la muerte de sus hijos... pero claro yo me
esperaba tener que vermelas con hombres...
- No seas machista, pero claro, viniendo de siglo diecinueve...-
comentó Nicholas, que por dentro, se le rompía el alma tener que
derramar sangre de una adolescente y una niña que apenas les había dado
tiempo a vivir la vida- de todas formas averiguemos el porqué desea con
tanto empeño acabar con la familia Wang...
No hay comentarios:
Publicar un comentario